Plantas
Una terraza acristalada se puede transformar en un pequeño jardín, sólo debe recordarse que la temperatura en la terraza varia, y las plantas se deben elegir conforme con las condiciones.
En una terraza acristalada la temperatura es siempre superior a la del exterior. El sol la calienta rápidamente, sobre todo si todos los cristales están cerrados.
Una terraza igualmente se refresca rápido cuando la temperatura baja, o cuando queda en la sombra.
Una terraza acristalada se puede usar muy bien, por ejemplo, para hacer germinar semillas, y algunos han construido auténticos jardines de verano en su terraza. Las plantas de la terraza deben resistir variaciones de temperatura y humedad.
Por regla general se puede decir que en una terraza en la que no da el sol directo, la temperatura es 10 grados mayor que en el exterior.